De sus 11
años como secretario general del Partido Socialista Obrero Español y sus cerca
de 8 años como presidente de España quedarán para la historia dos imágenes
antagónicas de José Luis Rodríguez Zapatero.
Por otro lado está la del Zapatero desde mayo del año
pasado hasta hoy, un Zapatero carcomido por la crisis y por la presión de las
circunstancias, criticado, incluso insultado, a derecha e izquierda, denostado
por un amplísimo sector de su pueblo, un presidente al que su partido casi
evita nombrar cara a las elecciones, acosado por el fantasma de los 5 millones
de parados. La imagen de un presidente agotado y, aun sin decirlo, deseoso de
llegar ya al final, que hace apenas una semana se declaraba como principal
culpable de la situación del país.
Y es que no se puede hablar en este país de derechos
sociales sin tener en cuenta a José Luis Rodríguez Zapatero.
Comenzando por el principio, por la historia, por la
memoria de éste país, por su memoria histórica. Durante la primera legislatura
de Zapatero se creó la Ley de Memoria Histórica; a pesar de aquellos que, al
mismo tiempo que acusaban al presidente de querer diferenciar entre vencedores
o vencidos, afirmaban que el franquismo había sido una época de "gran
placidez" o equiparaban a los defensores del legítimo régimen republicano
salido de las urnas con aquellos que, mediante un golpe militar y con el apoyo
de las armas, sumieron este país en la más absoluta oscuridad dictatorial
durante cuatro décadas, a pesar de éstos, digo, se creó una ley que trató de
romper esa barrera invisible que hacía intocable el tema de la dictadura
franquista y gracias a la cual se seguía (y se sigue) conservando los restos
del dictador en un gigantesco monumento al tirano en el que descansa rodeado
por aquellos a los que asesinó y por el hijo del otro dictador que le tocó sufrir a
España en el siglo XX, José Antonio Primo de Rivera; monumento en el cual, año
tras año, se permite a sus rancios seguidores (seguidores del difunto, no del
monumento, a pesar de la aclaración no sé que tendría menos sentido) reunirse y
cantar, juntos como hermanos, brazo erguido mediante, sus cánticos más que
obsoletos.
Con esta ley se establecieron puntos tan sencillos y
lógicos como que el Estado ayudaría a la
localización y exhumación de las víctimas de la represión franquista, de
aquellas víctimas a cuyas familias se impidió darles una digna sepultura
después de fusilarlos; se instaba a las instituciones a retirar los miles de
símbolos franquistas (esculturas, nombres de calles, alcaldías honoríficas...)
que salpicaban las ciudades y los pueblos españoles aun 30 años después del fin
de la dictadura (aun así hoy en día, no sólo no han desaparecido todos estos
símbolos si no que algunas calles están siendo rebautizadas con nombres de la
dictadura); se disponía la despolitización del Valle de los Caídos y, en este
último año, se formó un consejo para decidir el futuro del monumento y la
conveniencia de extraer los restos de los dictadores y de los republicanos
fusilados. Es decir, mediante esta ley, el gobierno Zapatero se dispuso a
limpiar una herida que nunca se ha llegado a cerrar para que pudiera cicatrizar
por si sola y aclaró que este país no se puede basar sobre el olvido, el perdón
obligado y la amnistía de los golpistas, sin los cuales, no habría ninguna
herida que cerrar.
Durante los primeros cuatro años también se creó la archifamosa
ley que permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo, lo que le valió a
Zapatero el reconocimiento del panorama internacional y puso a España en la
cabeza mundial de los derechos del colectivo LGTB (tan sólo Holanda, Bélgica y
Canadá lo habían aprobado hasta aquel momento). Con esa ley se puso fin a una
discriminación histórica y ha permitido que, hasta el día de hoy, más de 20000
parejas homosexuales hayan podido, al igual que cualquier otra pareja,
formalizar legalmente su amor mediante la unión en matrimonio. También se
legalizaría la adopción de niños por parte de estas parejas. Desde la derecha
(Partido Popular, con la honrosa excepción de Celia Villalobos, y Convergència
y Unió salvo dos diputados) se votó en contra de esta legalización. ¿Por qué
estuvieran en contra del matrimonio homosexual? En absoluto; la verdadera razón
es que, en su empeño en convertirse en cruzados en defensa de la Real Academia
Española, puesto que la RAE define el matrimonio como la unión de un hombre y
una mujer, los homosexuales no tienen derecho a llamar a su unión matrimonio y,
por consiguiente, estos partidos no podían decir "si" a la ley.
Conclusión: la RAE tiene la culpa de que votaran en contra.
En el cara a cara del pasado martes entre Mariano Rajoy y
Alfredo Pérez Rubalcaba pudimos escuchar como el conservador afirmaban que en
el programa del PP de 2004 estaba recogido el derecho de los homosexuales, no a
matrimonio, pero si a las uniones de hecho. Es falso, en el programa del
Partido Popular se recogía lo siguiente: "una
ley reguladora del contrato de unión civil estable inspirada en los principios
de libertad, seguridad jurídica y respeto a la intimidad que ampare las
situaciones de las personas que quieran formalizar su convivencia estableciendo
los efectos jurídicos que deseen atribuirá la misma"; por ningún lado se menciona, ni las uniones de hecho ni a la personas del
mismo sexo. Por otro lado, el PP tiene recurrida esta ley ante el Tribunal
Constitucional desde hace años, por lo que es posible que si Rajoy llega a
Moncloa no tenga que tocar esta ley pues, con la mayoría absoluta de la que se
supone que gozará, al renovar el TC con una mayoría de jueces conservadores,
sería este Tribunal el que desactivara la ley.
Incumbiendo también al colectivo LGTB se aprobó la ley de
identidad de género por el cual se permitía cambiar el nombre y el sexo en el
DNI de las personas transexuales sin la necesidad de operarse.
Se aprobó también la nueva ley de interrupción voluntaria
del embarazo en 2009, por la cual esta prestación se volvía pública y gratuita
y se permitía el aborto durante las primeras 14 semanas sin tener que alegar un
porqué, consintiendo además que las mujeres puedan tomar esta decisión a partir
de los 16 años por si solas y sin la necesidad de la aprobación de los
progenitores (que con la anterior ley tenían derecho a decidir si su hija tenía
o no ese bebé).
Durante los gobiernos Zapatero vieron la luz la ley
contra la violencia machista y la ley de igualdad de trato que, junto al primer
gobierno paritario de la historia de este país, dieron un gran empujón a la
verdadera igualdad entre el hombre y la mujer, aun quedando mucho trabajo por
delante. Proporcionaron una mayor protección a las mujeres maltratadas, lo que
ha ayudado a disminuir su número y lucharon contra la desigualdad. Aunque el
mayor logro en este campo fue el de la creación del Ministerio de Igualdad con
Bibiana Aído (la ministra más joven y a la vez más denostada por la derecha en
la historia de la democracia) a la cabeza, que impulsó las leyes anteriormente
citadas. Desafortunadamente este Ministerio se suprimió convirtiéndolo en
Secretaría de Estado e integrándolo en el Ministerio de Sanidad y Política
Social tras la reestructuración del gobierno en octubre de 2010.
A pesar de que se haya anunciado a bombo y platillo desde
la derecha (y también desde la izquierda, pero con distinta motivación) que el
gobierno ha congelado las pensiones durante 2011 (obviando que las más bajas y
las no contributivas han seguido aumentando) durante el milagro económico del
ex-presidente Aznar las pensiones no subieron más que un 4% de media, durante
los 8 años de gobierno socialista han aumentado un 27%.
Zapatero creó la Ley de la Dependencia, proporcionando a
discapacitados, ancianos o personas dependientes asistencias tales como
servicios de prevención, de teleasistencia y de ayuda a domicilio, servicios de
centros de día y de noche, servicios de atención residencial, prestaciones
económicas... Esta ley se ha visto torpedeada desde las Comunidades bajo
gobiernos de signo conservador llegando a quedar casi desactivada en, por
ejemplo, la Comunidad de Madrid. Además, con Zapatero se llevo a cabo el mayor
gasto social de toda la historia de España.
Se ratificó el conocido como "cheque bebe" con
el cual se abonaban 2500€ a aquellos que decidieran tener un hijo. Esta medida,
ideada para aumentar los nacimientos se mantuvo durante 3 años, mientras que la
crisis económica lo permitió. En esta ocasión, de nuevo PP y CiU, se
abstuvieron, eso sí, en el momento que el gobierno eliminó esta prestación, el
PP recriminó al gobierno por haberlo hecho al mismo tiempo que le exigía más
recortes.
Además, Zapatero, agnóstico declarado, ha sido el
presidente más calumniado y acosado por la Iglesia católica apostólica y
retrógrada por encima de cualquier otro (si, sorprendentemente también por
encima de Aznar) por su laicismo y por su ímpetu en ordenar el país: el Estado
en el sitio del Estado y la Iglesia en el sitio de la Iglesia; y por querer
equiparar todas las creencias religiosas, incluso la no creencia.
A esto hay que añadir un aumento en las becas y las
ayudas para el acceso a la educación, la ampliación del presupuesto para el
I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación), el regreso de las tropas de
Iraq nada más tomar el control del gobierno, la aprobación del Estatut
d'Autonomia de Catalunya, la descentralización de ciertas competencias tal y como
se establecía en los Estatutos, la creación de la asignatura Educación para la
Ciudadanía en cumplimiento con la recomendación del Consejo de Europa en el año
2002 (una asignatura denigrada hasta el infinito por los sectores más
conservadores y por la Iglesia por el supuesto papel que adquiere el Estado
asumiendo la educación moral de los individuos, o mostrando que pueden existir
familias de todo tipo no tan sólo compuestas por un padre y una madre y por su
fin laicista)...
A pesar de todo ello la economía ha nublado la mente de
los españoles borrando todos los logros sociales del aun presidente Zapatero.
Los casi cinco millones de parados y la sensación de que los recortes y las
medidas impopulares no han servido para nada han vuelto a la ciudadanía contra
su presidente jaleados siempre por la oposición (a izquierda y derecha, como
decía al principio del artículo). Tras 3 años de crisis, para saber si estas
medidas han servido de algo podemos echar un vistazo a los países periféricos
del Euro, a los malintencionadamente denominados PIIGS (cerdos en inglés),
Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y "Spain". ¿Que ha sido de ellos?
Grecia, cercana a la bancarrota fue la primera en ser rescatada, después
vendría otro rescate, el primer ministro Papandreu que recibió una herencia
envenenada con las cuentas manipuladas del anterior gobierno conservador se ha
visto obligado a dimitir estos últimos días. Irlanda fue la siguiente en caer
en este dominó europeo, tuvo que ser rescatada y el presidente, conservador, dimitió.
Le siguió Portugal, dirigido por el socialista Sócrates, el rescate se cernió
sobre él y Sócrates se vio obligado a dimitir. Italia es hoy el centro de
atención de todo el mundo, con todos los niveles a la misma altura que lo
estaban cuando los demás países se vieron obligados a pedir el rescate, este
país demasiado grande para caer y demasiado grande para ser rescatado está al
borde del abismo, Berlusconi anunció ayer su dimisión. ¿Y qué hay de España? La
eterna candidata a ser la próxima pieza en caer (se dijo que al caer Portugal
faltarían días para que cayera ella, después se dijo que que Italia callera era
imposible, y que mucho antes ya habría caído España...) se mantiene todavía de
pie, con más de un 20% de paro y una economía que de nuevo está al borde de la
recesión, pero, lo importante: todavía sigue en pie; llevando a cabo todas las
reformas a las que se ha visto obligado a tomar, Zapatero ha ido alejando a
España del abismo consiguiendo terminar con todos los "deberes"
mandados desde la UE y Alemania antes de concluir su gobierno logrando que, por
primera vez desde el inicio de la crisis, tras una reunión del G-20 España no
sólo no fuera el centro de atención si no que no se le mandara ningún "deber"
más.
Aun pudiéndole acusar de haber negado la crisis en un
principio, de no haber pinchado la burbuja inmobiliaria a tiempo, de tomar
medidas duras... Zapatero ha conseguido mantener al país en pié lejos de la
intervención y del rescate que tanto le hubiera gustado a la derecha y, si,
adelantando las elecciones, nada más y nada menos que 4 meses.
Es por todo ello por lo que no se puede consentir que
José Luís Rodríguez Zapatero sea tratado como un paria incluso dentro de su
propio partido, por lo que hay que reivindicar su grandísimo trabajo para con
los derechos sociales de tod@s l@s españole/as, por lo que luchar por la imagen
del presidente más social de la democracia. Es por todo ello por lo que mirando
al futuro del 20-N no podemos ni debemos renegar del pasado de los gobiernos
Zapatero, porque las crisis económicas tienen un principio y un final pero las
leyes y los derechos instaurados, con nuestra defensa, son para siempre.
Pasados unos lustros comprobaremos como José Luis Rodríguez Zapatero fue uno de
los mejores sino el mejor presidente del país, pasado el resentimiento de la
crisis quedará el orgullo de ver todo lo logrado en lo social, en nuestros
derechos.
Es por todo ellos por lo que hoy no sólo se puede decir
con la cabeza bien alta que se es socialista si no que, del mismo modo, se
puede decir: "¡Soy Zapaterista!"
jueves, 10 de noviembre de 2011
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