martes, 22 de noviembre de 2011

Resaca electoral: el segundo día.


Dos días después de la victoria del Partido Popular y la hecatombe del Partido Socialista sendos partidos comienzan a moverse.
Desde el PP se quiere lo antes posible el traspaso de poderes y se aboga por formar el nuevo Gobierno antes de Navidad, así como haber aprobado antes del verano la nueva reforma laboral, la ley de transparencia, la de estabilidad presupuestaria y la de apoyo a los emprendedores. Además, avisan de que se reunirán con todos los partidos con representación parlamentaria salvo con los 7 representantes de 333.000 vascos y navarros: Amaiur. Apenas ha habido declaraciones de los líderes populares, ni mucho menos previsiones de bancarrota o de encontrar las arcas vacías cuando lleguen al Gobierno (a excepción de la siempre peculiar Esperanza Aguirre) puesto que, al contrario que en las autonómicas y municipales, ya no necesitan recurrir a esto para seguir desgastando al Gobierno y enzarzando a los mercados con la economía española ya que, de ahora en adelante, los que deberán lidiar con esa dañada economía serán ellos y no les conviene dar esos "sustos".
Así, mañana comenzarán las reuniones entre los representantes del partido gobernante y del del futuro gobierno, Sáenz de Santamaría por el PP y Jáuregui por el PSOE.
Por otro lado, en el PSOE, aun ojiplático y con el pie a medio cambiar, el proceso para elegir al sucesor o sucesora de Zapatero se abre camino a toda máquina. Tal y como anunciara el aun presidente en funciones, este sábado 26 de noviembre se llevará a cabo la celebración del Comité Federal que desembocará en el congreso ordinario de Sevilla los días 10, 11 y 12 de febrero del que saldrá el nuevo secretario general del Partido Socialista y el nuevo programa en el que se basará el refundado PSOE.
En el partido comienzan a ser cada vez más las voces (como la del madrileño Tomás Gómez) que exigen que de esa regeneración del partido no se encarguen las élites del partido, sino todos los militantes y simpatizantes quienes deberían elegir a su nuevo secretario general.
A día de hoy nadie a dado un paso al frente para presentar su candidatura a la secretaría general, pero ya empiezan a circular los nombres de los posibles candidatos.
El gran y solitario perdedor del domingo, Alfredo Pérez Rubalcaba es requerido por las bases para liderar al partido, según Elena Valenciano; sería un error encargar la regeneración del partido a uno de los pocos supervivientes de la era felipista, miembro de ese grupo de antiguos dirigentes que deberían de abandonar la dirección para que esa regeneración sea posible, un Rubalcaba que antes de postularse como candidato a las elecciones del 20N anunciaba su más que posible retirada de la política no puede ser el futuro del partido y debe saber ceder el paso a las nuevas generaciones.
La frustrada candidata, Carme Chacón, sigue figurando en la inmensa mayoría de las apuestas socialistas sobre los futuribles candidatos, algo que no se ha molestado en desmentir ya que se da por descontado que, tras renunciar a su carrera por la candidatura a las pasadas elecciones más por obligación que por convicción, quiera liderar el partido en su nueva etapa. Su juventud, sus fundamentos zapateristas y el hecho de poder ser la primera secretaria general son una gran baza que se enfrenta con su militancia en el PSC (Partit del socialistes de Catalunya) y no en el PSOE, lo que amenaza con restarle apoyos.
A estos dos ya consagrados candidatos se unirían dos militantes del Partido Socialista de Euskadi.
Por un lado el lehendakari Patxi López (al que ya se quiso dibujar como candidato al 20N), que, con unas elecciones vascas previstas para 2013 y los partidos nacionalistas, PNV y Amaiur, crecidos tras su victoria el domingo en Euskadi y pidiendo el adelanto de las elecciones, se ve amenazado con salir requemado de esta situación. A esto hay que sumar el interés mostrado, reinante por su ausencia, por dar el salto a la política nacional y, aun menos, a la secretaria general.
Por otro lado está el, durante dos años, secretario general del Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso, Eduardo Madina que, al igual que Carme Chacón, puede presumir de juventud (aun más que la catalana) y zapaterismo; pero unas declaraciones suyas esta misma mañana en La Sexta desmentían la posibilidad de su candidatura.
Para finalizar está Guillermo Fernández Vara, el expresidente extremeño, expulsado del Gobierno por el no apoyo de Izquierda Unida a su candidatura el pasado 22M, un posible candidato con falta de perfil para convertirse en líder nacional.
Tan sólo se puede hablar de elucubraciones, unas elucubraciones que se irán aclarando conforme pase el tiempo (quizás no mucho). El PSOE se juega mucho en el congreso ordinario del próximo año, debe de desmontarse y volverse a construir a la izquierda de donde han estado estos últimos dos años regenerándose de pies a cabeza dejando paso a la nueva generación de socialistas que deberán de llevar las riendas del partido, nada de viejas caras, un nuevo PSOE debe de estar formado por nuevos socialistas. Debe de abrirse por completo dando voz y voto a todos los militantes y simpatizantes mostrando que realmente no tienen miedo a lo que diga el pueblo. Sólo haciendo todo esto conseguirá poder mirar al futuro, sólo entonces podrá mirar sin miedo a los próximos comicios.

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