Con promesas de contar con todos los partidos, [algo que teniendo en cuenta el compor- tamiento del PP durante su última y única mayoría absoluta (2000-2004) y el que ha mantenido en la oposición durante los últimos siete años, suena bastante poco convincente], increpando al diputado por Compromis y Equo que acababa de reseñar el apoyo del presidenciable a la indignante, surrealista y corrupta situación política vivida en la Comunidad Valenciana durante los años de gobierno de Camps, tratándole con desprecio al afirmar que "hasta en su pueblo ha tenido el PP más votos que usted" y despreciando por enésima vez (actitud muy poco adecuada cuando de un inmediato presidente de gobierno se trata) las palabras de concordia y de respeto de los miembros de la izquierda abertzale que mostraban su intención de escuchar pero también de que se les escuche, Mariano Rajoy se convierte así en el sexto presidente de la democracia con un 44,63% de los votos pero un 53,14% de los escaños.
Mañana a las 11:00 de la mañana, Rajoy jurará su cargo como presidente de facto ante el rey, el siguiente día le tocará el turno a los próximos ministros, a los que previsiblemente se les pondrá cara por fin mañana por la noche, y que tendrán su primer Consejo el viernes. Oímos muchas conversaciones sobre nombres estos días, pero, tal y como nos ha tenido acostumbrados hasta ahora Rajoy, muy poco sobre ideas y acciones, más haya del recorte del déficit, cuya concreción en 16.500 millones es para el portavoz del PP, Alfonso Alonso, mucho concretar y mucho profundizar, obviando que para los ciudadanos lo que realmente nos parece de una gran concreción e importancia es saber si esos recortes se van a dirigir hacia la sanidad o hacia la banca, hacia la educación o hacia armamentística, ya que en absoluto da lo mismo en que se recorte, ni tampoco nos deja nada tranquilos el que se nos diga que tan sólo las pensiones estarán a salvo de la gran tijera azul. Esta noche Moncloa descansará vacía, esperemos que cuando llegue su nuevo inquilino, todas las "profecías", aunque razonadamente fundadas, no se cumplan, por el bien de España y, sobretodo, de los españoles.
Además, hoy sale de entre las filas socialistas un manifiesto, firmado por caras tan relevantes del PSOE como la probable candidata a la secretaría general y última Ministra de Defensa, Carme Chacón, el Ministro de Justicia en funciones Francisco Caamaño, los exministros Borrel y Narbona, el europeo López Aguilar y el expresidente del Senado, Javier Rojo, en el que se pide un profundo cambio de rumbo del partido hacia la izquierda (www.muchopsoeporhacer.com). En el manifiesto se reconoce que, además de la crisis económica "también algunas de nuestras políticas, también los equívocos sobre nuestra orientación ideológica y también nuestra forma de organizarnos han contribuido a esa derrota", apostando por la extracción de las lecciones de los aciertos y los fallos de los gobiernos socialistas que conformen un nuevo proyecto socialdemócrata. Alabando los grandes avances sociales conseguidos en estos casi 8 años al tiempo que practican una autocrítica hasta el momento casi desconocida, un importante sector del PSOE apuesta, al igual que en 2000 con la Nueva Vía que aupó a Zapatero a la secretaría general, por una profunda renovación, iniciando un camino muy necesario en este momento que deberá de seguir sin apartarse de él si desea reilusionar a sus votantes y a los ciudadanos progresistas en general colocándose dignamente a la cabeza de la izquierda española y, porque no, europea, volviendo a dar sentido a ese partido centenario y mostrando por fin un ideario sin fisuras ni traiciones al mismo que consiga volver a hacer posible que el progreso y la socialdemocracia lleguen, en un país progresista y de centro izquierda como éste, al gobierno de España en un futuro no muy lejano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario