El 22 de mayo, en las elecciones autonómicas y municipales, se dio un caso en Asturias hasta el momento nunca conocido por la derecha. Acostumbrada ésta a que fuera la izquierda la que se presentara en forma de dos, tres o hasta cuatro partidos diferentes (véase el caso de Navarra), surgía por primera vez un cisma en el partido hegemónico de la derecha asturiana; veíamos como aparecía un espontaneo interés por parte de Cascos hacia su tierra, intentando que el dedazo popular le apuntara a él como candidato a las elecciones a la presidencia del Principado. El Comité Nacional Electoral del PP se negó, y eligió a Isabel Pérez-Espinosa como candidata con el consecuente berrinche y salida del partido de Álvarez-Cascos. El paso a encabezar la candidatura de Foro Asturias Ciudadano y el traspaso monumental de votantes del PP a este partido fue todo uno, suceso lógico cuando lo único que diferencia a una candidatura de la otra es la cara y no las ideas.
El día de las elecciones FAC se convertía en el partido con más escaños (que no el más votado, pues FSA-PSOE fue el partido que más votos recibió, 140 más que el partido de Cascos), con tan sólo 16 de los 45 pero, junto al PP (10 escaños) sobrepasaba con creces los 19 de PSOE e IU. Ante la incapacidad de la izquierda de mantener su gobierno en coalición, el 15 de julio Álvarez-Cascos era investido presidente de Asturias con los únicos votos a favor de su partido, la abstención del PP (quien se negó a entrar a formar parte del gobierno) y los votos en contra de PSOE e IU.
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| Centro Niemeyer |
Tras seis meses de gobierno marcados profun- damente por el enfren- tamiento del ejecutivo casquista con la Fundación que dirigía el centro cultural Niemeyer por querer hacerse con el control del centro (disputa que concluyó con la salida de la Fundación de su dirección y el definitivo cierre del Niemeyer quedando en manos del ejecutivo asturiano), ahora es al gobierno de Cascos al que le toca echar al cierre. El infantilismo del PP, negándose a tenderle la mano a un partido al que podríamos llamarle hermano de no ser porque es el mismo pues nada les diferencia más que el nombre, y formar un gobierno de coalición que hubiera durado hasta los próximos comicios de 2015, ha obligado a Cascos a convocar unas elecciones anticipadísimas más que anticipadas.
Ocho meses después de que la derecha venciera en Asturias y 2 después de que lo hiciera en España, los asturianos tienen la oportunidad de elegir un nuevo ejecutivo que no esté condicionado por el "voto de castigo" que marcó las elecciones del 22M y del 20N. El 25 de marzo, coincidiendo con las elecciones andaluzas, los asturianos progresistas podrán optar por conseguir el verdadero cambio, por conseguir lo que algunos comienzan a llamar el "inicio de la reconquista". Aquellos que se escudaron en él "dejemos al PP que tenga su oportunidad" para permitir que la derecha llegará a su gobierno ya no pueden servirse de esa venda para taparse los ojos, ya saben como ha actuado un gobierno de FAC en Asturias y como lo ha hecho uno del PP en el gobierno de España, ya han visto las medidas infinitamente peores que la derecha ha tomado en todo el territorio español.
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| Javier Fernández |



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