jueves, 8 de marzo de 2012

Andalucía, entre el absolutismo y la coalición

A menos de 20 días de las elecciones andaluzas asoma las orejas el último barómetro del CIS. En lo único que la mayoría se habrá fijado es en los resultados que se vaticinan para el 25-M, pero, más allá de ese 44,9% que se le presume al PP, el 37,7% del PSOE y el 9,8% de IU (lo que dejaría al PP con entre 54 y 55 escaños, es decir, entre la situación de Extremadura y la de casi cualquier otra autonomía española) el CIS revela mucho más de lo que los andaluces piensan de su panorama político.
Como era normal hasta el 22M, era de esperar que el partido que saliera vencedor de estas elecciones fuera el que más simpatía levantara entre los votantes o, cuanto menos, el que mejor pensaran que podría manejar el gobierno pero, como ya nos mostraron las elecciones generales, autonómicas y municipales, en estos comicios no prima la elección de un buen gobierno si no el castigo, concretamente, a los socialistas (PSOE el 20N, PSOE-A el 25M y todas sus variantes el 22M) por los equívocos del expresidente Zapatero.
Así pues, mientras que el PP, el cual, recordemos, se balancea entre la mayoría absoluta y la falta de un diputado para la misma, es visto como el partido más unido para los andaluces (un 29,2% de los populares frente a un 25,7% de los socialistas) el PSOE es considerado por los mismos como el partido que mejor defiende los intereses de Andalucía (32,6% PSOE, 19,5% PP), el que mejor representa las ideas de los andaluces (34,6% PSOE, 20,2% PP), el que inspira más confianza (30,6% PSOE, 23,9% PP, importantísimo y esclarecedor este dato que muestra como los andaluces siguen confiando mucho más en los socialistas que en los conservadores a pesar de los escándalos del caso de los ERE), el que tiene mejores líderes regionales (30,5% PSOE, 24,3% PP) y el que está más capacitado para gobernar, un motivo que, por si sólo, debería de ser justificante de la victoria para el partido mejor valorado que, en este caso, también es el PSOE con un 30,9% a 5 puntos exactos del 25,9% del PP. Es decir, de los 6 apartados en los que los andaluces valoran los distintos niveles de confianza para con los partidos de su región, el PSOE consigue una apabullante victoria en 5 de ellos.
A ésto hay que sumar que, en una escala del 0 (no le votaría nunca) al 10 (le votaría siempre), IU recibe una nota de 2,49, el PP un 3,78 y el PSOE un 4,38, además, respecto a la ideología de los tres principales partidos, de nuevo en una escala del 1 (extrema-izquierda) al 10 (extrema-derecha), IU sería vista como un partido de izquierdas con un 2,5, el PP de derechas con un 7,67 y el PSOE de centro-izquierda con un 4,27, siendo este último el más cercano a la ideología de los andaluces (4,7; centro-izquierda).
Pasando a la parte más puramente electoral de la encuesta, un 30,7% de los andaluces querrían al actual presidente de la Junta de Andalucía, el socialista José Antonio Griñán, de nuevo en el Palacio de San Telmo (sede del gobierno) y un 29,4% preferiría al popular Arenas. Por otro lado, en el electorado andaluz, los socialistas siguen imponiéndose con clara diferencia como el partido que levanta más simpatías con un 37,2% frente al 20,9% de los populares y el 9,1% de Izquierda Unida.
Finalmente, a pesar de que tan sólo un 58% de todos los andaluces con derecho a voto tienen ya decidido su voto y un 16% aun duda (teniendo en cuenta que casi un 8% del total duda entre PP y PSOE y un 4% entre PSOE e IU), de entre todos los entrevistados un 29,6% votaría ahora mismo por el Partido Socialista, un 25,3% por el Partido Popular y un  9,1% por Izquierda Unida, lo que, tras las estimaciones del CIS, se quedaría en los ya citados 37,7%, 44,9% y 9,8% respectivamente.
De esta encuesta se desprende mucho más que el simple hecho de que Andalucía se mueve entre una ajustada mayoría absoluta del PP o un posible gobierno de coalición entre PSOE e IU (o un gobierno del PSOE con el respaldo de IU), se desprende también que los andaluces están dispuestos a darle la llave de su gobierno durante los próximos 4 años a un partido y a unos políticos que (salvo en unión interna), consideran peor en todos los aspectos en pro de los socialistas.
Queda claro que los andaluces siguen confiando mayoritariamente en el PSOE más que en cualquier otro partido después de 34 años de gobiernos de las mismas siglas y a pesar de los últimos y concretos casos de corrupción, prefiriendo un nuevo gobierno suyo.
Pero, si algo muestra realmente esta encuesta, es que los andaluces, por encima del castigo a los socialistas y de la valoración del actual gobierno regional, NO quieren un gobierno del Partido Popular, NO se sienten cercanos al Partido Popular y NO consideran como respuesta a los problemas de Andalucía ni como mejor gerente de la Junta al Partido Popular.
Hace casi año y medio del inicio del castigo a los socialistas (comenzó con las elecciones catalanas, se continuó con las municipales y autonómicas y culminó con las generales) y de la llegada como consecuencia de los populares a presidencias y ayuntamientos sin que esto haya servido para paliar la crisis sino, más bien, para que ésta empeore y para que comience una nueva, una crisis de derechos, libertades y de los social; los andaluces tienen dentro de dos semanas una oportunidad que el resto de los españoles ya no tienen, la oportunidad para reparar en las consecuencias de este castigo y optar por la opción que realmente pueda dar respuesta a esta crisis sin tratar de acabar con los pilares del Estado del Bienestar.
Los andaluces tienen el 25M la oportunidad de frenar el tsunami neoliberal y convertirse en el origen del resurgir socialista y de la izquierda, manteniéndose como bastión de la libertad, la igualdad y el bienestar.

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